Navidad como se puede, NO como se quiere.

Algunas estadísticas de viejas épocas podríamos decir, para este año, nada de lo que a continuación contamos podrá destacarse.

Algunas estadísticas de viejas épocas podríamos decir, para este año, nada de lo que a continuación contamos podrá destacarse.

Algunas estadísticas de viejas épocas podríamos decir, para este año, nada de lo que a continuación contamos podrá destacarse.

Si bien es bueno medirse cada día, elegir la Navidad y Fin de Año como para batallar contra la vida anti sustentable es lo mejor. Incluso si esto nos lleva a tener que negociar con la familia para quebrar algunos hábitos derrochones.

Algunos podrán decir que no es para tanto, pero para medir los excesos de navidad, veamos su huella de carbono, o las emisiones de gases de efecto invernadero que se genera. Una forma de ver uno de los daños que le hacemos al planeta, potenciando el Calentamiento Global. Mike Berners-Lee, en su libro How bad are bananas? ha medido el derroche navideño, y llegó a un promedio de 280 kilogramos de dióxido de carbono emitido por adulto. Hablamos de CO2 equivalente, que no solo incluye al principal gas de efecto invernadero del nombre, sino a todos los que contribuyen al Calentamiento Global.

Ahora, esos 280 Kg son una estimación para un un escenario de no muchas emisiones, si saltamos a un escenario de mucho exceso, sube a 1500 kilogramos de CO2. ¿Qué se incluye dentro de estos fríos números? Regalos no queridos, comida desperdiciada, viajes evitables, exceso de cartas y tarjetas, adornos que luego irán a parar a la basura, uso de cubiertos, platos y vasos descartables, servilletas de papel especiales, etc.

Un adulto promedio suele gastar cientos de pesos en regalos, de los cuales, tal vez la mitad no sean apreciados. Se gasta también cientos de pesos en comidas y bebidas que sobrarán al por mayor. Lo mejor que pueda pasar, es que el 25 y el 1º se coma lo que sobró de la noche anterior, y así y todo seguirá sobrando, la mayoría de las veces.

Es posible reducir el número de 1500 Kg por adulto a apenas 4 Kg. ¿Cómo? Evitando los excesos, comprando sólo lo justo. Eligiendo bien los regalos, para que no resulten descartados, o que a los pocos días deban ir a cambiarlos, generando toda un nueva serie de huellas ecológicas. Lo ideal es que sólo los niños reciban regalos, y tampoco que sea en exceso. Se pueden juntar los familiares para hacer un buen regalo, en vez de muchos que no llegarán a utilizar. Hay muchas formas de reducir el impacto generado por las fiestas, pero todo se resume a evitar el derroche.

se están viviendo momentos difícil por estos tiempos, ya nadie se fija, ni piensa en que obsequiar en estas fiesta. la mayoría pensando en tratar de pasar una velada dignamente.

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